Hoy niños os voy a hablar de creencias erróneas en la población general, y en las de una mujer en particular.
La sociedad tienda a creer cosas estúpidas e inútiles. Por ejemplo, dos mil años dura ya lo de un nacionalista subversivo que, entre otras cosas, se dice que ascendió a las cielos, rollo Goku. Por cierto, que Goku tampoco existe, que es que los niños con tanta Bola de Dragón nos llegamos a creer en algún momento que existió, y no, no es verdad.
Más creencias que tiene la sociedad: si eres madre no eres puta. Error. Si eres madre es porque te han follado, y si te han follado, vale, puede ser por amor, no se duda, pero lo normal es que te hayan follado porque a un maromo de tres por tres se la ha puesto dura la cola y tenía tu coño cerca para empenetrartelo. Otra creencia falsa: la droga es mala. A los datos empíricos me remito. No hay cosa más sana para la sociedad.
Pues bien niños, hoy os voy a hablar de otra creencia que tienen las prostitutas de escasas edad, las de edad considerable, las que tienen hijos y siguen siendo zorras, y, en definitiva, para todas las mujeres: si te tragas la lefa se te pasa el pedo.
Supuesto de hecho.
Sábado de fiesta con Romualdo Lucindo. Momentos previos en su casa. Reflexión previa a la fiesta: si las tías de 28 años son así de subnormales, yo prefiero ir follándome ad eternum a las de 14. Ingesta de alcohol previa a una salida que se pretendía legendaria. Decisión final: garito de pobres. Bien, fue la decisión tomada en ese momento, fruto del alcohol. Mal, fue la decisión meditada posteriormente. Nueva reflexión: a mi Madrid me apaga la fiesta. Nueva reflexión: desde este mismo momento paso de salir a garitos que no cuenten con los siguientes requisitos: 25% de pivas del ICADE; 25% de pivas guarras para distraer; 50% de Legionarias, Kikos y demás sectas cristianas; y, que si alguien aparece con una camiseta se le pueda mirar mal.
En todo caso coincidimos en la noche de farra con dos de nuestros añorados momentos de Gandía: Red Bull y zorras. Mala conjunción, ya que implica que en altas horas de la noche mi conversación verse sobre los típicos temas de "mírala que puta", "yo si se me abre me la follo pero antes la meto dos ostias para que se le quite tanto putiferio", etc.
Ayer coincidimos con una de esas putacas, que a su vez era amiga de un colegón. Romualdo Lucindo no hacía más que repetirme "es el mayor pivón de todo el garito", etc, etc. Lo cierto es que era más puta que las gallinas. Pero puta, puta, puta. En un momento de la noche su colegona la abandonó, momento en el que la jodida putaca, que iba más pedo que Alfredo y se marcaba unos bailes de esos de mover las tetas y decirle "pero no ves que se te van a salir" (tetas que poro otro lado eran muy grandes), tenía que haber asumido irse con su colegona a dormirla.
Pero no. Pero no. La jodida putaca tuvo en su mente el falso mito de "si te tragas la lefa se te pasa el pedo", y desde ese momento no hizo sino buscar rabos, rabos que por otra parte ya iban a ella. No los quería porque los necesitara, sino porque quería que se le pasara el pedo. Es puta hasta para eso.
Pero la noche debía tocar a su fin (Romualdo Lucindo asumió grandes momentos de pedo mortal) y marchamos hacia casa. Supuesto de hecho: la piva, jodida zorra putaca, pensamos que se iba a marchar en el coche del colegón, colegón que en toda la noche se había pedido un cubata (no se le excusa por ello) hacía alrededor de unas 3 horas. Ingeniuos: la jodida zorra de mierda dice "me voy" (recordemos que no se tenía en pie) y no hace sino irse hacía su coche, un Mercedes de niña de mamá (era niña de mamá). Ostias. Ostias. Ostias es lo que se tenía que haber llevado en ese momento.
Excurso: art. 490.1º de la Ley de Enjuiciamiento Criminal: "Cualquier persona puede detener: 1º Al que intentare cometer un delito, en el momento de ir a cometerlo". Ya digo yo que a la que se retiene a esa zorra porque no se tiene ni en pie y va a coger el coche hasta su casa, te viene la policía y te dice "pero qué haces hombre, pero qué haces, si va borracha pero no mucho, deja a la chiquilla". Esto es España.
En fin, que eso, que la zorra, con lo pedo que iba, y como sabía que tenía que conducir quería lefote en su boca para que se le pasara el pedo. Y desde aquí, haciendo alarde de hijoputismo, digo: si se mata ella pena ninguna; si mata a una familia en la carretera gracias a su borrachera, nos daremos cuenta en que cuando yo digo gilipolleces a veces vale la pena reflexionarlas.
Sed buenos.
